Superbacterias, ¿qué son?

1384067456331[1]

La evolución de los medicamentos desde el descubrimiento de la penicilina ha sido de vital importancia. Los avances técnicos en medicación han procurado todo tipo de antibióticos. El antibiótico tiene como misión principal destruir la bacteria que está produciendo una determinada afección. Pero, ¿qué ocurre si se toman de manera desordenada o sin prescripción médica? Pues, sencillamente, se debilita el efecto de la medicación. Introducir medicamentos antibióticos en un cuerpo sano provoca un refuerzo de las bacterias que habitan en él de manera natural. Pero, cuando llega un estafilococo, agente infeccioso bacteriano presente en la mayoría de enfermedades, el cuerpo puede reconocerlo como familiar y reforzarlo. Ese refuerzo ha dado lugar a las llamadas superbacterias. Las superbacterias son como las ratas, en cualquier lado puede aparecer una de ellas siendo la reina de una plaga de ratas que como las suberbacterias acabaran con todo lo que se propongan. Es muy difícil erradicar éste tipo de plagas y hay que tener especial cuidado con ellas.

Infecciones intrahospitalarias

El gran riesgo de las superbacterias no estriba tanto en un contagio común, que se traduce en síntomas más graves, sino en su contagio en ámbitos intrahospitalarios. Si la infección se produce en cuerpos que pasan por procesos de debilitamiento en el sistema inmunitario, pueden producirse graves consecuencias. Estas infecciones, también llamadas nosocomiales, se producen generalmente a los tres días del ingreso en centro hospitalario. Su altísimo grado de mortalidad y morbilidad hace que sean especialmente delicados los tratamientos y soluciones. De hecho, según apuntan algunas revistas médicas, estas superbacterias se resisten ante medicamentos tan fuertes como la meticilina.

El estafilococo como gran base de la superbacteria

Analizadas las causas y factores que ayudan a la formación de la superbacteria, se debe conocer su origen. El centro de operaciones de la superbacteria es el estafilococo. Tanto los estafilococos aureus como los epidermis están protegidos por las barreras de inmunidad propias del cuerpo humano. Si estas barreras se debilitan, en casos de pacientes inmunodepresivos, las membranas de la piel y las mucosas se convierten en receptoras de infecciones. Según calculan recientes estudios realizados por revistas como Nature o Bibliomed dos de cada tres pacientes ingresados podrían contraer esas infecciones. A efectos prácticos la única solución es el control exhaustivo de los antibióticos, su buen uso y utilización. Para ello, según recomendaciones de la UE y de los principales organismos sanitarios, se deben extremar las precauciones a la hora de recetar este tipo de medicamento. Tanto las dosis incompletas como su utilización innecesaria pueden tener graves consecuencias para la salud. En los últimos programas de planificación sanitaria ya se incluyen programas de actuación para concienciar a los enfermos de su responsabilidad.

Share